Publicado: 4 de Marzo de 2017

Varios vecinos de Residencia Bahía de Laredo, que está siendo demolido parcialmente en cumplimiento de una sentencia judicial contra este edificio residencial plurifamiliar ubicado en la Avenida de los Derechos Humanos –junto al Hospital de Laredo– han denunciado la aparición de grietas en sus viviendas como consecuencia de esta actuación, "que lleva paralizada más de un mes", según comentan.

Algunos vecinos ya han dirigido varios escritos al Ayuntamiento de Laredo sin recibir respuesta alguna por parte del equipo de gobierno (PSOE). "La grietas han aparecido en diferentes estancias de mi vivienda y en los elementos comunes de la comunidad de propietarios, llegando incluso a afectar a los azulejos de baño y cocina, habiéndose caído algunos que han sido repuestos por la propiedad", señala una vecina afectada, que ya ha presentado varios escritos en el Ayuntamiento "sin que se adopte medida alguna para paliar una situación que cada día se agrava más y que incluso afecta a mi estado de salud".

Esta vecina, que reside en un tercer piso del edificio, considera que el Ayuntamiento, como órgano encargado del cumplimiento del fallo de la sentencia, "debería realizar un informe en el que se analice, vivienda por vivienda, la incidencia en la ejecución de la obra". Asimismo, entiende que debería analizarse la estructura del edificio y elementos comunes y poner en conocimiento del Tribunal el resultado de dicho informe. "Tal y como acreditan los diversos escritos que he presentado, de seguir avanzando la obra y agravándose la situación, podría no quedar garantizada la seguridad de las personas y las cosas, ya que se podrían llegar a producir importantes daños en los distintos pisos y resto de elementos del edificio".

Los afectados reclaman un informe del director de obra sobre los efectos del derribo

Esta vecina solicita al Ayuntamiento que requiera un informe al arquitecto director de la obra –que ha cambiado–, previa visita a cada una de las viviendas y elementos comunes de la comunidad de propietarios, a los efectos de comprobar si la ejecución de la obra está provocando desperfectos en el edificio y si de proseguir la ejecución se puede garantizar la seguridad de las personas y las cosas. Asimismo, pide que se pongan estos extremos en conocimiento de la Sala de los Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Cantabria.



Del mismo modo, esta afectada señala que en octubre del año 2015 el arquitecto director de la obra giró visita de inspección a todas las viviendas de la comunidad de propietarios, incluida la suya, y recogió las incidencias en un informe "en el cual se dice que en mi vivienda solamente existía una pequeña fisura en el hall de entrada". "Como se puede comprobar en las fotos que he adjuntado en mis escritos presentados al Ayuntamiento, desde octubre de 2015 hasta ahora se ha multiplicado las grietas y fisuras, tanto en la vivienda como en los elementos comunes de la comunidad".

Retraso del derribo

La empresa Excavaciones Palomera es la encargada de ejecutar los trabajos de demolición parcial del edificio, que suponen para las arcas municipales un desembolso de 214.055 euros y que han sufrido un importante retraso, ya que fue adjudicada el 12 de junio del año 2015. Esta actuación tiene que correr por cuenta del Ayuntamiento pejino como responsable subsidiario –el promotor no se hizo cargo de las obras– después de que el Juzgado le advirtiese de que podría ser multado por no hacerlo. Este caso se remonta al año 2003, cuando el Ayuntamiento de Laredo instó al derribo parcial del inmueble con cargo a la empresa constructora, Promociones Inmobiliarias Nates.

Fuente: eldiariomontanes.es